Iglesia Virgen Niña

La iglesia católica Virgen Niña de Villa Elisa, provincia de Entre Ríos, Argentina, formalmente llamada parroquia Natividad de Nuestra Señora fue fundada en 1890 por Héctor de Elía.

La primera patrona de la ciudad fue la Inmaculada Concepción cuya fecha de festejo es el 8 de diciembre. Debido a que en esa fecha la mayoría de los colonos se hallaba en plena cosecha y no podían asistir a las celebraciones, se resolvió cambiar a la patrona por la Virgen Niña, que se festeja el 8 de septiembre. La construcción se comienza a gestar en 1936. La gran cantidad de feligreses demandaba un espacio más amplio, es así como el Padre Jorge Schroeder, sacerdote a cargo por ese año, toma la decisión de construir un nuevo templo.

 

A fines del ’36 se iniciaba la construcción de las bases del tempo y el Padre Schroeder muere sin ver concretada su obra (actualmente sus restos están depositados en el interior de la iglesia). Luego de muchos contratiempos se habilita el edificio para dar misas en 1942, sin haberse finalizado en su totalidad. En 1985 se construye la torre, culminándose en 2000 con el proyecto original. El estilo es neogótico alemán. Las imágenes interiores son modernas y rememoran pasajes del cristianismo, fueron realizadas por el artista plástico Andrés Mirwald.

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Pueblo Liebig

La historia de lo que hoy conocemos como Pueblo Liebig se remonta al último cuarto del siglo XIX, poco después de que el Gral. Urquiza fundara Villa Colón, actual ciudad cabecera del departamento. Un pequeño saladero, propiedad del Sr. Apolinario Benítez, originaba por entonces a su alrededor un poblado precario que se convertiría en precursor de la localidad. Sin embargo, el verdadero impulso al asentamiento tardaría hasta los años póstumos del siglo, cuando -a raíz de un descubrimiento que revolucionaría el mercado cárnico- capitales ingleses llegaran hasta este rincón entrerriano para fundar la Liebig’s Extract of Meat Company Limited.

En 1903, el saladero O’ CONNOR sería comprado a la Sociedad Argentina de Carnes cambiándose su nombre por el de “Fábrica Colón”, e iniciándose allí la producción de extracto de carne y  corned beef. Hacia 1910 la expansión del frigorífico se describiría como impresionante, con una posesión de 44.000 hectáreas en Entre Ríos, Corrientes y Misiones. En los medios porteños se referirían al emprendimiento como la “Cocina más grande del mundo”, considerando que en dicha época y hasta la década del ’50, se faenaban 1.500 animales diarios, en fajinas que duraban seis meses por año; y la ocupación alcanzaba a 3.500 obreros en turnos diurnos y nocturnos.

Historia: El momento de mayor auge comercial y económico para la empresa se daría en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, debido a la gran demanda de alimentos existente en los países centrales, y a la producción local de carne en conserva que se embarcaba a Gran Bretaña directamente desde el puerto instalado sobre el río Uruguay. Pero acabado el conflicto bélico, las modificaciones de la legislación de la Unión Europea, los cambios tecnológicos y los nuevos gustos del mercado impulsarían la decadencia del producto.

En 1970 la fábrica cerraría por un año, abriendo nuevamente bajo la firma FRICOSA.  Finalmente sería vendida a la firma Vizental, que alimentaría a 2.500 familias, luego a menos de 100, hasta que sus importantes instalaciones acabaran desmanteladas y vendidas. Liebig, estructurada desde sus orígenes en torno al frigorífico, pasaría a depender de su atractivo como producto turístico, erigiéndose incluso frente a la plaza un monumento a la lata de corned beef como símbolo del pueblo.

El Puerto del Poeta

Puerto Ruiz, que supo ser uno de los puertos de  mayor importancia del país, fue cuna del enorme poeta entrerriano Juan L. Ortiz. En ese andar de pueblo chico, con pescadores y baqueanos, se despliega la tranquilidad del río y la mansedumbre del atardecer.

 

Gastronomía ribereña

Una escapada de dos días es un plan perfecto para recorrer la ciudad de Paraná.

Un paseo por el centro cívico con guía que termina en la costanera, pasando por el maravilloso Parque Urquiza y coronando las horas diurnas cruzando al islote en catamarán para disfrutar de un almuerzo típico en un entorno natural privilegiado.

Río, paz, gastronomía y buenos momentos a una hora de avión de Buenos Aires.

Aldea Protestante 🥨

Una tarde cualquiera nos fuimos a recorrer las aldeas alemanas y llegamos a este poblado ideal para despuntar el vicio de la fotografía. Casas antiguas, tradiciones alemanas, calles con niños jugando en la vereda, y patios que son el campo abierto, literal.

Fiesta de la empanada de pescado

En toda la extensión de la Calle Del Pescador, en Puerto Sánchez, recorrimos el paseo gastronómico y turístico del populoso barrio paranaense. Disfrutamos y degustamos la gran variedad de comidas típicas de pescado, panificaciones, y además hubo artesanías y ventas de plantas.